Sobrevivó: Chuck.

Leo en Formula TV que ya hay upfronts de la NBC. Entre las que han logrado sobrevivir, se encuentra mi apuesta, Chuck. Si bien era dificil fallar siempre tengo la mala pata, por así decirlo, de elegir la renovación más por pelos que existe.

Chuck: dos amigos

Primero fue en el 2004 House (que si mal filmada, personaje poco carismático -sic-), luego en el 2005, Entre fantasmas (que sí copia mala de médium, que si mucha teta, poca actuación), seguido de la del 2006, Cinco Hermanos (que si seca, mustia y aburrida) y el año pasado, chuck.

Paso de recordar las razones por las que elegí las 3 primeras, básicamente, porque se han perdido en los anales del tiempo a parte de que seguro que al no recordar bien, las distorsiono. Pero tampoco distan tanto del fondo con que elegí Chuck: algo diferente, usando lo que ya existe.

La serie está protagonizada por un joven geek, que sin beberlo ni creerlo se vuelve un ordenador de datos de alta relevancia gracias a un archivo repleto de información subliminal que le “envió” un amigo de la facultad, que se dedicaba al espionaje, a su ordenador.

Eso abre el celo entre las dos principales agencias de espionaje de Norte América: la NSA y la CÍA, que se debatirán mediante dos agentes la custodia del chaval. La CÍA con veterano curtido en mil batallas y la NSA mediante una bella agente, que con el tiempo le irá tomando cariño a un tipo que vive en una habitación de casa de su hermana y su novio, con posters de sonic youth, una xbox y un mac g4.

Supone un gran cambio para él, acostumbrado a la difícil vida de un vendedor de buy more, una tienda al estilo Media Mark. Comparte empleo con un amigo de toda la vida, su única gran amistad, es igual o más crio que él. Para colmo de ser un fracasado en el campo del amor, incluso cuando el novio de su hermana le deja a bollo el asunto.

Vamos, los guionistas tienen madera para días. Todo esto lo extraje de un episodio piloto más que intenso, con algún efecto especial que otro y sin perder tiempo en sandeces. Al estilo de los pilotos clásicos de los ’90, como Buffy o Expediente X pero con el factor de hacer personajes creíbles a los que les suceden cosas increíbles: un héroe doméstico. La formula Héroes, pero asentada y sin tantas Kringinadas, que la gente odia, a las que yo ya avisé a su tiempo.

También tengo un poco de cosa persona. En Chuck vi un personaje que no se alejaba de mi. Al igual que en House vi a mi ídolo mezclado con mi antidolo, en Entre Fantasmas vi a la chica de mis sueños sufriendo al estilo película de terror adolescente y en cinco hermanos, como una familia puede combinar el fracaso con las victorias y no separarse por ello.

Y sí, vuelve a ser autobombo. Qué le haremos. El año que viene voy a explicar las razones de la elección al mismo tiempo que la elección. Así hacerse autobombo será más difícil.

Desactiva els comentaris

Filed under en castellano, series, televisió

Comments are closed.