Muchos medios alternativos, especialmente los pro-sovietistas (qué no comunistas) dirán que serbia se ha bajado los pantalones. Qué Serbia ya no es lo que era. Los menos salidos del armario, sacarán el tema de porqué no se persiguió a militares Bosnios o Croatas (completamente falso), que estos eran muy amigos de los alemanes y se les dejó vía libre. Los más inconscientes dirán qué Karadzic era buena persona.
He leído barbaridades. Qué Karadzic quería mantener Yugoslava unida (qué chiste, si fueron milosevic y su tropa que la destrozaron) y luchar contra el capitalismo europeo-americano (entonces pasas a pensar que sí, son trolls).
La verdad es que es fue uno de los máximos exponentes de la división de Yugoslavia, creyendo que esta era “la gran serbia”, y no el estado federal que habían creído Tito y sus sucesores. Pero no sólo fue la mentira, sino con la forma que se luchó para mantener esa mentira, con un asedio de años sobre una ciudad como Sarajevo o lo que es más triste, lamentable, inhumano: la limpieza étnica que se ejecutó en Bosnia.
Sí, los insultos hacia Karadzic sé quedan cortos. Sólo un cabrón malnacido diría “En Sarajevo, no contarán a los muertos sino a los vivos”. Si ese ese es el tipo de buena persona que busca Rebelión, en evidencia se ponen. Ellos sólitos, sin ayuda de nadie.
La verdad es sólo una y es que el nuevo presidente de Serbia, Tadić, por fin a abierto la puerta al fin del nacionalismo devastador en lo que fuera yugoslavia. Por cierto, el asesor de campaña de Tradic fue cantante de Idoli, uno de los grupos yugoslavos que presenté.