Me he enfadado hoy bastante tras leer las pocas palabras que ha dicho Pau García-Milà en El País.
Siguiendo el idilio de esa iniciativa en que grandes rostros como Andreu Buenafuente, Ferran Adrià, Pau Gasol o Michael Robinson en que nos animaba que esta crisis la salvaríamos entre todos llamada estoloarreglamosentretodos.org, el vendedor de Eye-OS vuelve a la senda de realizar un exceso de auto-critica en culpar a la generación mileurista de los males de España.
Está claro Pau que para salir adelante necesitamos cambiar primero. Eso que deberíamos hacer en el nuevo milenio las revoluciones deben ser las mini-revoluciones, o sea, que puedo cambiar yo para ir a mejor. Necesitamos emprendedores, necesitamos plantar cara a los problemas, sí bien. Todo esto es poco útil sí lo hacemos pocos, tan poco útil ni que tu mismo lo aplicas. Porqué antes de hablar de algo uno debería, como minimo informarse. No hablo ya del 15-M.
Somos una generación acomodada porqué incluso tu mismo eres inocente, Pau. Crees que los despidos de telefónica darán nuevas oportunidades a los jóvenes profesionales españoles. Simplemente con ese ERE se despiden los trabajadores con beneficios que Telefónica ha ido despidiendo desde hace años de forma cíclica. Y nunca han entrado nuevas generaciones, ya que la misma telefónica se ha encargado de crear una red de empresas que monta y desmantela a necesidades juridicas por contratos basura.
Empleos, estos de las subcontratas de telefónica, que no tendrás la suerte de sufrir. Son la mili de nuestra generación, mili que tu has desertado gracias a que eres el faro, virgen y aparición que ciertos sectores quieren poner como zanahoria al burro a la nuestra. Dinero, fama y dignidad, si Pau García-Milà lo ha logrado, por qué no tú, joven iluso.
Para no caer en la falacia ad hoimen, dígase la de atacar la persona por ser la persona, me gustaría que tu mismo dejases de ponerte como a ejemplo de la ilustración emprendedora. Para empezar, hay gente que hace una carrera porqué le gusta, porqué quiere aprender aquél oficio. No todos nacemos con la flor en el culo y podemos vender nuestros proyectos de vida antes de acabar una FP. Envidia insana si quieres, pero uno no puede perder día y noche sin sacar nada adelante.
Luego necesitas dinero: en 2007 talvez conseguias un crédito por 3000 euros llorando un poco al jefe de una oficina cualquiera de una entidad bancaria cualquiera. Hoy ni con todas las lagrimas de cocodrilo del mundo mundial conseguirías un crédito de una entidad bancaria, es más, tampoco un empleo en un supermercado cualquiera para ahorrar y sacar adelante uno de los muchos proyectos que lleves en mente.
Tampoco somos una generación acomodada. Somos una generación descolocada, sin rumbo porqué nadie ha sabido hacia dónde soplaba el viento. Nos hemos acomodado en las pequeñas cosas, en la pequeña consola, en el pequeño móvil, en el pequeño fajo de billetes que hay dentro del sobre con el que nos pagan las mensualidades sin que hacienda lo sepa. Cuando falla lo último, caemos en una cadena por lo cual va cayendo todo lo demás nos damos cuenta que nuestras comodidades eran superfluas.
Tampoco tengo tu don de generalizar, ni de decir que todos los jóvenes somos unos acomodados. Muchos tenemos desavenencias familiares, accidentes de tráfico, padres con una alta movilidad debido a su empleo, problemas de salud, etc. No por eso hemos olvidado lo que es la vida, sabemos que hay que hacer para ir adelante. No todos vivimos en un mundo de Happy Shinny People.
Durante mucho tiempo veíamos burbujas crearse y estallar. Decían que eran cosas de la economía. Ahora lo sabemos: deberíamos haber nacido como vendedores de cancamusa, vender lo que ya está hecho, envasar con celofán lo que no necesitamos envasar y decirle al mundo entero que nuestro montón de mierda es un increíble montón de mierda de calidad. Es lo que se llama valor añadido, ¿no?